Este lunes se ha celebrado la primera reunión de "revisión intermedia" de la Estrategia Regional frente a la Despoblación.
Una Mesa de Trabajo con los colectivos, entidades y asociaciones que participaron en su día en la elaboración de la estrategia, como lo fue AOTELCLM. En representación de la asociación acudió a la reunión su vicepresidente, Miguel Pozo Torija.
El vicepresidente primero de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha manifestado que el desarrollo de las medidas de la Ley y la Estrategia Regional frente a la Despoblación (ERD) ha conseguido frenar el proceso de despoblación, revirtiéndolo en algunas de las zonas afacetadas por la pérdida demográfica.
En concreto, se ha referido al saldo migratorio positivo (cuando son más los que vienen a vivir a estos municipios que los que se marchan de ellos) cifrando en 15.000 personas el saldo migratorio positivo en las zonas despobladas del conjunto de la región: “De cada 100 personas que vienen a vivir a Castilla-La Mancha, 23 se van a vivir a las zonas afectadas por despoblación”.
Asimismo, ha mencionado las actuales posibilidades de ocio, a lo que ha contribuido la extensión de la fibra óptica, ya que «una buena parte del ocio de una familia está basada en el consumo a través de plataformas digitales, algo que hace muy pocos años era impensable en estas zonas y que hoy es una realidad en la práctica totalidad».
Y es gracias a la labor que los Operadores Locales de Telecomunicaciones llevan realizando durante décadas en sus territorios rurales de influencia, que esta conectividad es casi plena en la región.
AOTELCLM participó activamente en la elaboración de la Estrategia, con sus recomendaciones en el sector de las telecomunicaciones en la región, apoyando dos objetivos específicos como son
- Garantizar la conectividad y dar soporte a los procesos de transformación digital
- Impulso de la capacitación digital de la ciudadanía.
Anteriormente AOTELCLM, también formalizó el Pacto contra la Despoblación en Castilla-La Mancha, junto a otras entidades comprometidas con la defensa del medio rural, apoyando el despliegue de las telecomunicaciones y la digitalización necesaria en el entorno rural y así favorecer la economía digital y las comunicaciones.
Después de este primer análisis se llevarán a cabo a lo largo de este año otras reuniones con las entidades presentes y se realizará un proceso de participación para el conjunto de la ciudadanía.
Con una vigencia hasta el año 2031, la propia Estrategia contempla que en el 2025 se elaborará una evaluación intermedia para hacer un seguimiento de la implementación de sus medidas y algunos de los resultados obtenidos en ese periodo de desarrollo.