El Día de Internet es una celebración de esta increíble unión de tecnología y comunicación que ha revolucionado nuestras vidas.
La primera transmisión por Internet fue enviada sólo unos meses después de que Neil Armstrong caminara sobre la luna en 1969. Hoy, Internet nos permite comunicarnos con astronautas y estaciones espaciales en órbita terrestre baja, además, una constelación de satélites recorre las capas altas de la atmosfera con el fin de proporcionar conectividad en cualquier lugar del planeta.
En 1983, Vinton Cerf junto con Robert Kahn, desarrollaron el Protocolo de Control de Transmisión/Protocolo de Internet (TCP/IP), que permite la comunicación entre redes diferentes. Este protocolo se adoptó oficialmente como protocolo estándar, lo que es considerado por muchos como el nacimiento de Internet tal como la conocemos hoy.
La primera conexión plena desde España a Internet tuvo lugar a mediados del año 1990, como un servicio experimental de RedIRIS, utilizando la red paneuropea de alta velocidad, que transmitía a 64 Kbps.
En los 90 todavía se pagaba por minutos para acceder a Internet: como no había tarifas planas telefónicas, el precio era el de una llamada local, provincial o internacional. Eran épocas de empresas de acceso pioneras como los operadores locales de telecomunicaciones,
En el año 1995 estaban operativos en España 30 proveedores de servicios de internet y fue el servicio Infovía de Telefónica el que lo introdujo de manera residencial, si bien solo lo utilizaban grandes empresas e investigadores en sus inicios.
En 1998, año de la liberalización en nuestro país, las compañías de telecomunicaciones empleaban en España a 96.000 personas; hoy apenas mantienen en sus filas a 25.000.
Desde luego, a la hora de explicar esa evolución, no puede ignorarse el efecto de la tecnología y los procesos de automatización. El fin de la red de cobre, por ejemplo, eliminará empleos en la medida en que la función desaparecerá. De hecho, lo normal es que la inteligencia artificial acentúe esa tendencia.
Sin embargo, los operadores locales de telecomunicaciones como empresas con tres décadas de recorrido profesional, no solo se han mantenido durante las sucesivas evoluciones tecnológicas sino que han seguido creciendo en números de clientes, creando puestos de trabajo en sus territorios, rurales la mayoría, ajenos a las actuales olas de despidos de las grandes compañías.
Actualmente el sector de las telecomunicaciones parece que se convertirá en un oligopolio donde el poder esté concentrado en pocas manos. Las fusiones de grandes compañías y su anhelo de competir solo entre ellas está a la orden del día.
Además, la actual política de precios bajos de algunas operadoras no responde a generar un beneficio al cliente, sino que se trata de una estrategia para congregar un gran volumen de usuarios y llamar la atención de inversores u operadoras grandes para una posible venta o fusión. De esta forma, los precios bajos aumentan la cuota de mercado, pero ponen en peligro el servicio al cliente y su valor.
Mientras estén los operadores locales de telecomunicaciones, existirá libertad para ofrecer servicios con múltiples operadoras, evitando ese pretendido oligopolio y ofreciendo un servicio de calidad a un precio justo.
Llegará un momento en el que el precio no podrá ser una palanca para generar crecimiento y se tenderá a ofrecer otros servicios de valor añadido: ciberseguridad, domótica, internet de las cosas, etc.. Y en este punto el operador local, además, pondrá en juego sus valores; cercanía al cliente, servicio de proximidad, garantía en sus trabajos y el empeño en el progreso de sus territorios aportando economía local, puestos de trabajo, las últimas tecnologías, avances y sustentando la digitalización.
En tres décadas la transformación en la forma de comunicarnos, en la actividad empresarial, en el acceso a los servicios ha sido exponencial, casi no recordamos como era la vida sin móviles, sin internet…y todavía nuevas aplicaciones disruptivas nos abordarán, pero siempre estarán esas empresas cercanas para ayudar a sus clientes a subirse en ese próximo viaje tecnológico.